El Atardecer del VHS

Compre un reproductor BLU RAY hace poco, no para estar al día con la tecnología, pero porque según John landis, ese formato permitía descifrar las etiquetas de botellas de vino del Cordero Sacrificado, el pub del Hombre Lobo de Londres… Me pareció super interesante pero cuando probé este formato por la primera vez, escuche una voz temblorosa de ultratumba repitiendo una frase:
“Rebobine, por favor…”
El viejo VHS trataba de arrastrarse de su tumba para agarrarme y recordarme los buenos tiempos que habíamos compartido en los 80’s y 90’s.

rewind

El VHS era un formato muy personal en el sentido que su vida dependía del cada propietario. La cinta favorita era naturalmente la mas degradada, o por las lecturas repetidas o porque si era una película realmente buena, era posible tener una copia de otra copia.

Por primera vez, cualquier persona podía pausar, retroceder o editar sus películas favoritas. Era una cosa genial pero también lo que predicía una muerte próxima. Contrariamente a un formato digital, cada cinta VHS es única y tiene un ciclo de vida propio, nace en una fabrica y muere en las estanterías de videoclubs o en los mercados de pulgas.

No prestaba mi cinta favorita a cualquier amigo porque no faltaba el que adelantaba o retrocedía la cinta en lectura sin haberla detenida antes, yo hacia ese sacrilegio, pero con los VHS del videoclub. Ese lugar era un verdadero cementerio de cintas, todos los videos tenían la huella del tipo que la había alquilado antes. Los momentos de las película que le había gustado quedaban marcados, sabia que iba a pasar algo em los próximos segundos cuando veía desfilar estas rayas blancas horizontales, el cráneo del tipo de Scanners iba a explotar o Sharon Stone iba a descruzar las piernas en Basic Instinct.

cinebug-vhs

A pesar de la calidad a veces muy mala de estos VHS, era el mejor lugar para ampliar su cultura o subcultura cinematográfica. La elección era limitada y cada película tenia que venderse en un parágrafo y una carátula muy probablemente engañosa.
El VHS representaba un mercado excepcional para las pequeñas empresas de distribución, lejos de la prestigiosa sala de cine, el cine bis encontraba un nido perfecto.
Los amantes de este cine de genero (terror, policiáca y SF) ya eran avisados y tolerantes de la calidad de estas películas. Otros novatos tenían que ser seducidos y eso llevo a una explosión de creatividad en el diseño de las carátulas. El problema era equilibrar el ratio entre la imaginación del diseñador y el presupuesto del director de la película.
Muchos maldijeron esa película con un monstruo en la carátula que ni siquiera aparecía un minuto. Pero no culpo a nadie porque estos diseños, aunque no representaban ni el cuarto de lo que eran capaces de filmar, tenian una fuerza evocadora increíble.
Sin embargo me gustaría destacar algunos ejemplos de películas que estuvieron a la altura de sus carátulas:

movies

Esta nostalgia no solo tiene que ver con el formato sino también con la forma de consumir la película. Una película descargada no inspira paciencia, ya pasaron 20 minutos y hasta los actores parecen aburridos, mejor no perder mas tiempo. Cuando uno alquilaba, tenia que aguantarse toda la película, poque se había físicamente movido el trasero hasta hasta el videoclub, o porque no tenia nada mas que ver. En todos casos creo que el VHS tenia una virtud educativa en el sentido que ese tiempo supuestamente perdido era muy probablemente el tiempo de meditación necesario para que nazca una opinión critica.

videoclub2

De hecho no faltaba quel gordo del videoclub me preguntara como me había parecido la película, era el lugar perfecto para criticar o aconsejar películas,  podías dejar el video en las manos de otro y la persona solo tenia como garantía tus gustos personales… En fin. Luego el gordo se transformo una especie de cajero que distribuía dvds en una caja azul genérica, luego se transformo en un cajero de verdad, ni siquiera era de mi banco. Entonces descubrí que podía descargar lo que sea sin costo y con pocos escrúpulos. Y ahí llegamos, en una era donde algunos disfrutan ver películas sobre pantallas de teléfono y donde el que compra originales es considerado como coleccionista.

El dilema no es entre tener la película en un servidor o tenerla en una repisa, tiene que ver con escoger y buscar lo que uno realmente quiere ver, en vez de tenerlo servido y consumir sin darse el tiempo de juzgar.

En 2010, el director Ti West eligió distribuir su  House of the Devil en DVD, BLU RAY y VHS. Puede ser una idea muy retrógrada buscando resucitar  lo que quedo muerto y enterrado, pero prefiero verlo como un apasionado homenaje al formato que impulso la creatividad y la ambición en el cine de genero.

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